miércoles, 23 de abril de 2014

FRAGMENTO DE LUCES DE BOHEMIA

TEMA

   Oposición entre las posturas políticas dominantes de la época.

RESUMEN

   Dorio de Gádex se encuentra bromeando junto con sus compañeros en la redacción, ridiculizando al director del periódico por su defensa del sistema de gobierno del momento. Frente a ellos, modernistas, don Filiberto,  afín al estado al igual que el director, los amonesta por su actitud bromista, alegando que no son capaces de ver las cosas de forma seria y se consuela en el resto de la juventud que sí lo hace.

ESTRUCTURA

   El texto se puede dividir en dos partes según los sucesos que se dan en ellas:

      Primera Parte: ocupando la acotación inicial y la primera intervención de Dorio. Aquí se expone el detonante de la discusión posterior, que se iniciará por la crítica que lleva a cabo Dorio de Gádex hacia el director a través de la sátira, de la burla. De esta forma, junto a sus compañeros, se mofa del Gobierno al que es afín su superior, al igual que Filiberto. A su vez, distinguimos:
    -Una primera subparte que correspondería a las acotaciones, donde se da comienzo al fragmento y se describe a don Filiberto, cuyo carácter mostrará posteriormente. Además, se inicia aquí la burla de los jóvenes modernistas;
    -En segundo lugar, interviene Dorio de Gádex llevando a cabo de forma abierta la burla que se explicaba en las acotaciones.

      Segunda Parte: ocupa la segunda acotación y el resto del diálogo. Observamos cómo los jóvenes siguen burlándose mientras don Filiberto los reprime por su comportamiento. Aquí observamos claramente las posturas de ambos 'bandos' y sus distintos puntos de vista en cuanto a política.

COMENTARIO CRÍTICO

   Nos encontramos frente a un fragmento de la obra dramática Luces de Bohemia. Su autor es Ramón María del Valle-Inclán, literato generalmente encuadrado en el Modernismo o en la Generación o Grupo del 98, aunque realmente desarrolla su obra en cierto modo independiente de otros movimientos literarios. Es una de las principales figuras en el trato del esperpento, cuya cúspide se encuentra en esta obra. La característica principal de este subgénero dramático es la deformación de la realidad, de lo cual se sirve Valle-Inclán para llevar a cabo la crítica a la sociedad española. Al tratarse de un texto dramático, predomina la forma discursiva del diálogo.
   Valle-Inclán cuenta la vida de Max Estrella, poeta hundido en la miseria y en la decadencia, acompañado siempre por su "lazarillo" y compañero Latino de Híspalis. Las desgracias que le ocurren al protagonista y su exageración de las mismas lo llevan a terminar con su vida mediante el suicidio. La obra nos conduce a través de las calles de Madrid, ofreciéndonos una visión crítica de la situación de la ciudad de la época. Una ciudad decadente, arruinada, hipócrita, cuna de valores sucios.

   En Luces de Bohemia, el autor da una suma importancia a la información transmitida por las acotaciones. De ellas extraemos sensaciones que no nos da el diálogo: olores, movimientos, carácter de los personajes (como en el primer párrafo del texto). A través del diálogo conocemos la interacción entre los personajes, aunque sin dichas acotaciones se encontraría incompleta la comprensión de la totalidad de la creación esperpéntica.
   Como ya hemos dicho, Valle-Inclán introduce la sátira, la broma y la deformación de la realidad, sobre todo. Al tratarse de una obra de estas características, nada puede ser interpretado de forma literal, toda comprensión requiere un desglose de la información que aquí se nos proporciona.
   Realmente el autor consigue transmitir esta crítica de la sociedad que busca a través del esperpento, de la exageración y la deformación de todo lo evidente, lo visual, lo real. La metáfora y el esperpento lo llevan a expresar mucho más en mucho menos espacio, hace que la obra se condense considerablemente.

   Luces de Bohemia se estructura sobre una realidad exagerada, desfigurada que nos proporciona una visión diferente de esta. En mi opinión, a través de estos recursos se consigue hacer ver lo profunda que era la brecha abierta por la crisis, y la influencia y repercusión que esta tenía sobre la población, evidentemente negativa. Valle-Inclán es el maestro del esperpento y consigue llevarlo a su máxima cota.
   Es impactante la forma en la que se corresponde la situación de principios del siglo XX con la crisis actual. Aunque de diferente procedencia, la situación de decadencia actual produce un efecto similar en la población. Si bien nos volvemos más generosos y sensibles por un lado, por otro crece nuestro recelo y envidia, la hipocresía surge. Además, el engaño de la política sigue vigente, y continúa ésta reuniendo borregos que la sigan y la apoyen como si nada más existiera en el mundo.
   Por otra parte, en la última intervención de don Filiberto podemos observar cómo confía sus esperanzas a aquellos jóvenes que para él tienen un futuro como personas: "Afortunadamente hay una juventud que no son ustedes, una juventud estudiosa, una juventud preocupada, una juventud llena de civismo". Si podemos recordar el poema de Antonio Machado El Mañana Efímero podremos ver cómo en este fragmento se expone un tema similar al que trata el poeta. En oposición a esa España de vagos, de jóvenes sin futuro, hay otra España, otros jóvenes, en cuyas manos se encuentra el país y gracias a los cuales este podrá resurgir de entre sus cenizas. Este es un tema de gran actualidad y que preocupa cada vez más al Gobierno español, ya que una parte considerable de los jóvenes que terminan la universidad, jóvenes de los que depende en parte el futuro del país, emigran al extranjero en busca de trabajo. Aun habiendo jóvenes con futuro en los que confiar, prefieren vivir lejos de sus familias para poder realizarse como profesionales.
 

 

 

martes, 1 de abril de 2014

ESTRUCTURA DE LOS TEXTOS DRAMÁTICOS.

   Los textos dramáticos se dividen en:

     -Actos (subidas y bajadas de telón).
     -Cuadros (cambios de escenografía).
     -Escenas (entradas y salidas de personajes).



ESTRUCTURA INTERNA

   El elemento central es la acción dramática, que configura las tres partes en las que se divide la estructura interna:

   •Presentación del conflicto: es el origen de la acción dramática. Distinguimos cuatro fases:
     -Entrega del protagonista.
     -Su propósito.
     -Muestra del conflicto.
     -Encuentro de las dos fuerzas en pugna.

   •Desarrollo de la acción dramática: es el clímax del conflicto, donde se enfrentan los personajes y sus contradicciones.

   •Desenlace de la acción dramática: es la eliminación del obstáculo, el fin del conflicto. Distinguimos varios puntos de vista, según la fuerza antagónica sea externa o interna al protagonista:
     -El hombre con el destino.
     -El hombre con la gracia.
     -El instinto con el ambiente.
     -El entendimiento con el ambiente.
     -El libre albedrío con el ambiente.



ESTRUCTURA EXTERNA

   Es la forma del texto.
     -Si es en verso, responde a las características métricas (cantidad, timbre, intensidad y tono).

     -Si es en prosa, viene dada por secuencias y párrafos.

     -Si el texto es teatral, debemos analizar la división en actos, escenas y cuadros.







jueves, 27 de marzo de 2014

INTERPRETACIÓN DE "DONDE HABITE EL OLVIDO". LUIS CERNUDA.

Donde habite el olvido,
En los vastos jardines sin aurora;
Donde yo sólo sea
Memoria de una piedra sepultada entre ortigas
Sobre la cual el viento escapa a sus insomnios.


Donde mi nombre deje
Al cuerpo que designa en brazos de los siglos,
Donde el deseo no exista.


En esa gran región donde el amor, ángel terrible,
No esconda como acero
En mi pecho su ala,
Sonriendo lleno de gracia aérea mientras crece el tormento.


Allí donde termine este afán que exige un dueño a imagen suya,
Sometiendo a otra vida su vida,
Sin más horizonte que otros ojos frente a frente.


Donde penas y dichas no sean más que nombres,
Cielo y tierra nativos en torno de un recuerdo;
Donde al fin quede libre sin saberlo yo mismo,
Disuelto en niebla, ausencia,
Ausencia leve como carne de niño.


Allá, allá lejos;
Donde habite el olvido.





INTERPRETACIÓN DEL POEMA

El autor del poema es Luis Cernuda, literato sevillano perteneciente a la generación del 27, influido por las ideas del movimiento surrealista, compartidas por otros compañeros del grupo. Esta corriente se opone al realismo.
   Mediante esta composición poética, el autor pretende viajar a un lugar más allá de la vida, tras la muerte, donde poder evadirse de todo lo que le rodea y le causa emociones. Sabemos que se refiere a la muerte por el contenido de las estrofas primera y segunda: "Donde yo solo sea/ memoria de una piedra sepultada entre ortigas", mediante lo cual hace referencia al camposanto, a la lápida de su tumba olvidada; en la segunda dice "donde mi nombre deje / al cuerpo que designa en manos de los siglos", con lo que se da a entender el fin de la vida. Todo esto (la muerte, el final de la vida, su cuerpo inerte) lo llevarán a dejar de sufrir, de desear, de sentir y, simplemente, de ser. 
   En las estrofas siguientes expone el beneficio que le supondrá abandonar la vida: "esa región donde el amor, ángel terrible, / no esconda como acero/ en mi pecho su ala" dejará de sentir y, por tanto, de sufrir por amor, en la estrofa siguiente también habla sobre la liberación del amor tras la muerte; en la quinta escribe "donde penas y dichas no sean más que nombres", como ya hemos dicho, se despegará de todo sentimiento y toda emoción; "allá lejos donde habite el olvido", así es como finaliza el poema Cernuda, pretendiendo alcanzar un lugar donde no ser, ni sentir, ni vivir; donde habite el olvido, tras la muerte.




HOMBRE. BLAS DE OTERO.

Luchando, cuerpo a cuerpo, con la muerte,
al borde del abismo, estoy clamando
a Dios. Y su silencio, retumbando,
ahoga mi voz en el vacío inerte.

Oh Dios. Si he de morir, quiero tenerte
despierto. Y, noche a noche, no sé cuándo
oirás mi voz. Oh Dios. Estoy hablando
solo. Arañando sombras para verte.

Alzo la mano, y tú me la cercenas.
Abro los ojos: me los sajas vivos.
Sed tengo, y sal se vuelven tus arenas.



Esto es ser hombre: horror a manos llenas.
Ser —y no ser— eternos, fugitivos.
¡Ángel con grandes alas de cadenas!




TEMA

   El hombre como esclavo de Dios


RESUMEN

   El yo poético busca a Dios sabiendo de su muerte inminente. Sin embargo, Dios no le ayuda, sino que lo entorpece incluso, no le presta ayuda, haciéndolo sentir solo. Somos de alguna forma presos de la creencia en Dios.


ESTRUCTURA

   Se trata de un soneto, compuesto por dos cuartetos y dos tercetos, es decir, el poema se desarrolla en catorce versos. Presenta una estructura inductiva, a través de la cual, Otero expone en primer lugar los hechos que lo llevarán finalmente a aceptar y afirmar que somos "Ángeles con grandes alas de cadenas". En cuanto al reparto de las ideas, distinguimos tres partes:

   La PRIMERA PARTE engloba únicamente el primer cuarteto, en el que podemos comprender cómo llama el yo poético a Dios sabiendo que muere y cómo éste mantiene el silencio sin dar ayuda ninguna.
   La SEGUNDA PARTE supone el segundo cuarteto y el primer terceto, en los que intenta dialogar con Dios, pero de nuevo sin recibir respuesta alguna. De nuevo habla solo. Además de mantenerse en silencio, Dios le impone trabas.
   En la TERCERA PARTE, compuesta por el segundo y último terceto, expone Otero lo que podríamos denominar "tesis": el hombre es un ser dependiente y encadenado a Dios.


COMENTARIO CRÍTICO

   El autor de este soneto es Blas de Otero, literato español del siglo XX, uno de los principales representantes de la "poesía social" de la España de los años cincuenta. De esta forma, se trata de un texto literario lírico. Aun siendo un soneto, presenta un carácter novedoso, ya que incluye una estructura inductiva, es decir, presenta argumentación. Además, el autor hace uso de la narración para trasmitir su pensamiento, y también de la descripción ("Esto es ser hombre: horror a manos llenas"). A través de estos métodos, Otero pretende, por un lado, exponer su punto de vista y su opinión y, por otro, convencernos de que la realidad es tal y como él la ve.
   El tema que se trata en este poema goza de gran originalidad, ya que rompe con la temática de "Dios como salvación" para expresar lo que para muchos es la verdad. Actualmente y, cada vez más, grandes cantidades de personas reniegan de Dios y de la iglesia por esto mismo que trasmite el autor, porque piensan que el hombre es esclavo de la religión. Es un pensamiento más contemporáneo, lo que no quiere decir que siglos atrás no existiese, existía pero a menor escala. El tratamiento que le da Otero, como hemos dicho, goza de cierta novedad, saliendo de los moldes característicos en relación a este tema. 
   En cuanto a la estructura, aun siendo un soneto, estrofa que se introduce en España a partir del siglo XVI con Garcilaso, el contenido rompe con la línea característica, usándose para argumentar un pensamiento, exponiendo una serie de argumentos y una conclusión. Así, podemos decir que el contenido, en relación al tipo de estrofa utilizada, es totalmente novedoso, innovador, lo que dota al poema de un interés especial.
   Blas de Otero se sirve de una serie de recursos estilísticos para condensar lo que pretende expresar y así poder hacerlo en un espacio reducido. Las figuras que utiliza son las siguientes: personificación en el primer verso (luchando, cuerpo a cuerpo, con la muerte) es una expresión muy utilizada incluso por nosotros mismos, que da a entender lo dura que es esta batalla; encabalgamiento entre los versos 3 y 4 (estoy clamando / a Dios) y entre el 5 y el 6 (quiero tenerte / despierto) también entre 7 y 8 (estoy hablando / solo) que podría dar a entender la inestabilidad del pensamiento y la expresión cuando la muerte se encuentra cercana; antítesis silencio-retumbando, el silencio es tan tajante, tan duro, que retumba, haciendo daño incluso; hipérbole en todo el primer terceto, en el que exagera la ausencia de condescendencia de Dios hacia su muerte. Al igual que la inmensa mayoría de los textos líricos, la presencia de estas figuras mantiene a los poemas por encima de toda expresión literaria en cuanto a riqueza léxica y estética.
   En cuanto a otros aspectos, como el tono, podemos decir que éste es quejoso, triste y desesperanzador, propio de alguien que ha perdido la confianza. El registro, formal, característico de los textos líricos. El estilo es elaborado, permitiéndole expresar grandes sentimientos muy poca extensión. En cuanto al ritmo que mantiene el poema es ciertamente moderado, aunque truncado por la utilización del encabalgamiento. La presencia de numerosos signos de puntuación hace que sea algo más lento, sobre todo en los primeros versos.
   La creencia en Dios y en la Iglesia es algo que ha ido evolucionando desde su aparición a lo largo de la historia del ser humano. Cada vez va a menos, claro está. Poco a poco, más personas van conociendo la mentira que es la religión, sea cual sea. La ciencia está ganando terreno, y es algo que no me sorprende. Son los hechos contra la fe. Está claro quién gana. Aunque la física y su entorno no hayan podido demostrar algunas cosas, como la creación del Universo, tratan de proporcionar una explicación razonable, comprensible y que no depende de la fe ni de las creencias de cada uno. Demuestra que lo que expone es probable, sin embargo, ¿quién puede dar una explicación fundamentada sobre la existencia de Dios o la creación del Universo por él mismo? No deberíamos ni plantearlo, sería ridículo. 
   Todos sabemos que la religión (cristiana, islámica, judía...) siempre ha servido a ciertos sectores de la sociedad para controlar a la población y alcanzar el poder. El miedo frente al castigo divino es la treta mejor realizada de la historia. Mejor controlas cuanto más ignorante y analfabeta sea la población. Por eso cada vez menos gente se deja engañar. Sin embargo, teniendo en cuenta la cantidad de personas que murieron asesinadas en nombre de Dios allá por los tiempos de la Santa Inquisición, me abruma el número de cristianos convencidos que se mantienen en la actualidad. Y qué más habrá hecho la Iglesia sin que nosotros lo sepamos, como el hasta hace poco desconocido caso de abuso a niños por parte de los curas (que siempre han parecido tan indefensos y santos) o los niños robados, un hecho escandaloso que ha puesto en el punto de mira a las santitas monjas del siglo pasado.
   No sé cómo cambiará mi forma de pensar con el paso de los años, pero creo que por muchas obras de caridad que haga la Iglesia, todas las muertes, robos y abusos (y solo sabe Dios qué más) que se han llevado a cabo en nombre del "señor" o bajo su protección nunca tendrán perdón (no sé si divino, pero estoy seguro que no popular).
   

   















miércoles, 26 de marzo de 2014

SE QUERÍAN. VICENTE ALEIXANDRE.

RESUMEN

   Vicente Aleixandre trata de explicar el fortísimo lazo amoroso entre dos personas. Es un amor pasional e intenso que permanece en cualquier momento y lugar, que va más allá del tiempo y de lo carnal.


TEMA

   Amor intenso más allá del tiempo y lugar.


ESTRUCTURA

   El autor relata una serie de elementos cuya única conexión es el tema del poema, relatándose estos de forma no jerárquica y aparentemente desordenada. Nos encontramos, por tanto, frente a una estructura ilógica caótica. La rima y las sílabas tampoco se presentan de forma ordenada, dando lugar a estrofas de cuatro versos, con excepción de la última, que tiene cinco. Sin embargo, podemos observar cierto ritmo, conseguido a través de la anáfora o repetición de "Se querían" en el primer verso de cada estrofa excepto la última.  Además, tiene una estructura encuadrada, finaliza igual que empieza: "Se querían/ Se querían, sabedlo".
   La división según las ideas nos lleva a analizar cada estrofa por sí misma. En cada una de ellas se representa un momento del día, mostrando cómo avanza este y cómo los amantes siguen queriéndose ya sea de noche o de día. Así, distinguimos:
   Las cuatro primeras estrofas componen la PRIMERA PARTE. En ellas todo es oscuro, de noche, aunque ya está amaneciendo. Sabemos que amanece por expresiones como "labios saliendo de la noche dura" o "a esa gema amorosa del amarillo nuevo"(que puede referirse al sol saliendo), "los valles se estiran como lomos arcaicos que se sienten repasados"(cuando el sol incide al amanecer por la mañana, el efecto que crea sobre los valles es el de estiramiento, como los perros cuando son acariciados), "duras como los cuarpos helados por las horas"(es noche avanzada, casi finalizando). Se refleja la profunda pasión que supone amarse de noche, cuando todo es oscuridad y la intimidad es máxima.
   Las tres estrofas siguientes suponen la SEGUNDA PARTE, en las que se va desarrollando el día tras el amanecer, hasta alcanzar de nuevo la noche. En la primera estrofa el día acaba de comenzar: "Se querían de día, playa que va creciendo". En la segunda, ya es mediodía y el sol se encuentra en su punto más alto, representado a través del mar (cuando sale el sol "playa que va creciendo", ahora que es mediodía "mar altísimo"). En la tercera llega de nuevo la noche, el atardecer: "dulce eclipse de agua, mejilla oscurecida".
   La TERCERA PARTE engloba la última estrofa del poema, donde Aleixandre hace una recopilación de los momentos y sentimientos que se dan a lo largo del día. Se intuye a través del ritmo acelerado lo rápido que pasa el tiempo para los que se encuentran sumidos en el amor.


COMENTARIO CRÍTICO

   Nos encontramos frente a un texto literario lírico, una composición de Vicente Aleixandre, poeta sevillano perteneciente a la Generación del 27. Se compone de ocho estrofas formadas todas, excepto la última, por cuatro versos de rima y sílaba libre. Mediante la narración y la descripción, el autor nos da a conocer la profunda historia de estos dos amantes. Quiere hacernos ver cómo el amor no tiene límites ni restricciones, sea cuando y como sea, el amor es posible. Además, teniendo en cuenta su homosexualidad no reconocida, podría estar intentando hacernos ver cómo el sexo tampoco limita al amor.
   El tema corresponde a un ámbito muy utilizado y desgastado, muy típico de la composición poética de todas las épocas. Aunque se sale de los márgenes de la lírica de principios de siglo, en la que abunda la preocupación existencial y el tema España. Aleixandre innova la forma de expresar este sentimiento a través del desorden, de la inexistencia de límites o trabas, expresando la libertad del ser humano para concebir y poner en práctica el amor.
   La estructura, como ya hemos dicho, es ilógico-caótica, es decir, los elementos se disponen de forma irregular, sin órden ni lógica. Es una estructura novedosa, poco utilizada. Este aspecto se corresponde con la intención del autor, haciendo este que la estructura cobre también significado: mediante la inexistencia de moldes expresa la libertad amorosa de la que hemos hablado antes. Aunque las repeticiones al principio de las estrofas hacen ver que dentro de todo desorden hay un patrón.
   El amor verdadero no conoce límites. El poema muestra cómo las horas pasan y el día avanza, tornándose en noche sin que realmente se den cuenta nuestros protagonistas, muestra de la veracidad de sus sentimientos. Es algo inexplicable, que no tiene barreras ni sabe de horarios ni lugares.

   En cuanto a los recursos utilizados por Aleixandre para trasmitir sus ideas, podemos encontrar: anáfora al inicio de todas las estrofas excepto la última (repetición de "Se querían"); imágenes como "labios acules en la madrugada" que indican el frío o el cambio de color por el roce entre ellos; el poema se encuentra repleto de metáforas como "hermosa gema del amarillo nuevo", que se refiere al sol al amanecer; símiles en "duras como los cuerpos helados por las horas", "se querían como las flores a las espinas hondas"; animalización en "los valles se estiran como lomos arcaicos que se sienten repasados"; personificación en "mar altísimo y joven"; hipérbaton en el último verso de la sexta estrofa "como cuerpos en soledad cantando"(como cuerpos cantando en soledad); observamos también antítesis que dota al poema de cierto ritmo (día-noche, música-silencio); y un claro asíndeton en la última estrofa que simboliza lo rápido que el tiempo pasa cuando se está enamorado, además de agilizar el ritmo del poema. Está presente una abundante adjetivación que da a la obra una gran riqueza léxica y compositiva.
   El tono es serio, amoroso, intenso, indeciso. En cuanto al registro es formal, característico de la composición lírica. El estilo se encuentra sumamente elaborado mediante el uso de constantes recursos estilísticos que, como hemos dicho con anterioridad, dan al poema una gran riqueza. El ritmo del poema es desordenado, trabado, aunque encontramos un cierto equilibrio en la repetición anafórica de "se querían". Durante todo el poema predomina el asíndeton, apareciendo muy pocas conjunciones. la enumeración caracteriza al poema como signo de inestabilidad y desorden. En la última estrofa la ausencia de conjunciones hace que el ritmo cobre una gran velocidad, dando fin al poema.
   El poema de Vicente Aleixandre nos hace plantearnos lo intenso que puede llegar a ser un sentimiento, lo profundo que puede cavar el amor. Su amor sin límites, sin barreras y sin explicación  hace que veamos que realmente querer a una persona no es algo que podemos elegir ni decidir por nosotros mismos, al menos de manera consciente.
   El amor es algo que todos creemos conocer pero que nadie sabe qué es realmente hasta que lo experimenta. Desde siempre hemos querido compartir nuestro tiempo, nuestras experiencias y sentimientos con otras personas. Algunas han sabido comprendernos y han compartido nuestras mismas ideas. Otras, simplemente no han querido o no han podido hacerlo. Demostrar amor hacia alguien es algo que también depende de lo que ese alguien signifique para nosotros. Cuando lo nombramos pensamos en una pareja, en tener relaciones. Sin embargo, es algo que se escapa a la razón, y que, sobre todo, va más allá de lo carnal. El amor es un vínculo sin sentido aparente, que surge con el roce o de un momento a otro, sin avisar. Abstracto e inmaterial. Nos puede llevar a hacer locuras, a realizar acciones irracionales, incluso nos puede hacer vivir cuando no nos quede nada, o arrebatarnos todo cuando se acaba.
   Pienso que, aunque muchas personas pasan a ser importantes a lo largo de nuestra vida, solo una es la que te marca, la que realmente te llena y te hace vivir, seguir adelante y poder afrontar la realidad con completo optimismo. Aunque muchas personas habrán logrado encontrar un "segundo amor" que los has sacado a flote y que ha servido de salvavidas a un alma perdida.
   A pesar de que el amor de pareja nos lleve a ser la sombra (en el buen sentido) de otra persona, para mí el más importante es el de la amistad. Quien tiene un amigo tiene un tesoro, dice el refrán. Y tiene toda la razón. La amistad es algo muchísimo más importante que tener pareja, un amigo (verdadero) siempre estará a tu lado para apoyarte, para darte lo mejor de sí. El amor en muchas ocasiones tiene fecha de caducidad, o deja de ser lo mismo que antes, o se ve truncado por situaciones varias. La amistad se fortalece con el tiempo, con los daños y con las piedras que se encuentra en su camino; es más robusta cuantos más obstáculos y problemas haya superado. El amor de amigo es fundamental, y muchas veces no sabemos apreciarlo o le restamos importancia dándosela al amor de pareja. El ser humano es extraño e irracional. Nuestros sentimientos no son matemáticas y, de esta forma, no sabemos cómo nos van a afectar hasta que lo experimentemos. Además cada persona tiene su propia manera de vivir las emociones y expresarlas. Es imposible establecer una regla para esto.
   Vicente Aleixandre fue durante toda su vida homosexual en secreto, y eso le pudo llevar a escribir sobre este tema. En este poema podría querer trasmitir cómo el amor no entiende de sexo, de físico, de razas y de diferencias en general. En la actualidad, el tema de la homosexualidad se ve desde muchas posturas: los que la respetan y la comparten, los que la respetan pero no son homosexuales, los que no la respetan ni la comparten y los que son totalmente indiferentes frente a esto. Hay personas realmente muy poco respetuosas con otras personas simplemente porque son diferentes, una muestra más del grave error de nuestra sociedad. Sólo respetas a los que consideras tus iguales, ni si quiera a los que están por encima de ti: a los que crees superiores, los ridiculizas porque te sientes atacado, crees que nadie debería estar por encima de tus posibilidades, los atacas para hacerlos caer y que así estén a tu nivel; a aquellos que crees inferiores los rechazas por el simple hecho de no ser como tú, para hacer ver que estás por encima de alguien, sintiéndote así grande, superior, poderoso. Sin embargo, este tipo de personas son las que verdadera y únicamente son inferiores a las demás. Si todos fuéramos iguales ¿qué sentido tendría? Todo sería monótono y aburrido, no habría cambios, tendríamos los mismos gustos y seríamos como maniquíes diferenciados por nuestros nombres. En la variedad se encuentra la esencia de la sociedad. Todo es más movido y divertido así, más entretenido y dinámico. Si pudiéramos llegar a comprender esto, cada uno de nosotros seríamos apreciados por aquello que nos hace diferentes y no rechazados.

   En conclusión, podemos decir que las barreras solo nos limitan, ponen trabas a nuestros sentimientos y nuestra capacidad de expresar tanto nuestro amor como el resto de nuestras emociones. Los prejuicios no nos ayudan sino que, por el contrario, nos limitan y empobrecen nuestra calidad humana.
   
 







 

domingo, 23 de marzo de 2014

ALLÍ, EN LAS TIERRAS ALTAS. ANTONIO MACHADO,


RESUMEN

   Antonio Machado describe el paisaje de Castilla como él lo recuerda antes de la muerte de Leonor y antes, por tanto, de volver a su tierra, Andalucía. Sumido en sueños, invita a su mujer a pasear. Tras ello vuelve a la realidad, usando de nuevo la descripción para mostrar el paisaje andaluz ahora que está "solo, triste, pensativo, cansado y viejo".


TEMA

   Nostalgia hacia el pasado dichoso.


ESTRUCTURA

   El poema de Machado se basa en la antítesis o contraposición pasado-presente. A través de esta disposición el autor presenta las dos partes bien diferenciadas en las que se divide el fragmento, separadas por una intervención central de cuatro versos en los que la voz poética de dirige a Leonor.
   Por tanto, distinguimos tres partes:

   La PRIMERA PARTE abarca los seis primeros versos del poema, donde Machado presenta el paisaje idílico manchego a través del cual expresa la felicidad de su vida pasada junto a su mujer. El autor hace referencia a elementos de la naturaleza como el Duero, "raídos encinares", etc. Su corazón vaga en sueños por estas Tierras donde una vez fue dichoso.
   La SEGUNDA PARTE incluye los versos 7-10, donde el receptor cambia para convertirse en Leonor, a la que se dirige Machado como parte de ese pasado feliz y dichoso en Castilla. El recuerdo de su mujer presenta la oposición, la diferenciación de dicho pasado y el presente gris que describe en la siguiente estrofa.
   La TERCERA PARTE introduce ese presente gris, oscuro, incierto que hace que Machado se evada en el pasado feliz en Soria. En los versos del 11 al 14, el autor describe de nuevo a través del paisaje su estado de ánimo ahora que se encuentra solo, sin Leonor, y alejado de las tierras de Castilla.


COMENTARIO

   El texto a comentar pertenece al género lírico, es un poema de Antonio Machado, autor sevillano perteneciente al grupo del 98, de corte modernista. Su obra más cercana al pensamiento noventayochista es, precisamente, a la que pertenece este fragmento: Campos de Castilla, donde expresa su preocupación por el país, por su atraso educativo. Sobre todo, destaca la descripción de paisajes, en los que aparece reflejado el estado de ánimo del autor. Además de esto último, escribe poemas dedicados a su mujer, lo que podemos observar en Allí en las tierras altas, donde, como ya hemos dicho, recuerda a Leonor tras su muerte.
   A través de esta composición, Machado pretende expresar su estado de ánimo apagado al final de su vida, recordando lo buenos que fueron los tiempos pasados en Castilla junto a su amada.

   El tema que se nos presenta es muy característico de la obra machadiana. A través de los poemas pertenecientes a su segunda etapa, Machado muestra aún más su preocupación por el tema España, tan recurrido a principios de siglo, a través de la descripción, del paisaje manchego y de la crítica hacia la pobreza. En este poema en concreto, el tema se sale de los moldes de la preocupación por el país para alcanzar otro también muy recurrido por el autor: la muerte. Machado se encuentra en los últimos años de su vida, solo, desamparado, nostálgico, recordando los buenos momentos de su "juventud". La nostalgia al final de la vida es un tema muy recurrido por autores de todas las épocas.
   En cuanto a la estructura, encontramos su precisión en la simpleza, en la precisión de sus ideas. Machado logra condensar gran cantidad de sentimientos y emociones en tan solo catorce versos. A través de la división en dos partes estructurales, se introduce la oposición pasado-presente en la que se fundamenta el poema.
   El contenido, como hemos dicho, se encuentra muy condensado, expresando ideas extensas en un espacio reducido. La descripción vertebra el contenido, a través de la cual conocemos la felicidad del pasado y la soledad y tristeza del presente de Machado.
   El poeta presenta dos realidades contrapuestas. Mediante el asíndeton en la parte final, que se corresponde con la vejez, el ritmo se acelera representado el rápido paso del tiempo en la última etapa de nuestras vidas. La oposición se encuentra presente durante todo el poema, símbolo de la diferencia entre presente y pasado: "dame tu mano y paseemos-voy caminando solo", "allá en las tierras altas-por estos campos de la tierra mía".

   El tono que presenta es nostálgico, melancólico, triste y cansado por la poca energía de la vejez. Usa un registro formal, característico del lenguaje poético-literario. El estilo es sencillo, preciso. Presenta un ritmo moderado en la primera parte estructural, en la que presenta el tiempo feliz, y un ritmo más acelerado en la parte final,. representando el paso del tiempo veloz en la vejez.

   A través de este poema Machado podría querer hacernos comprender que debemos aprovechar los buenos momentos de nuestra vida, saber disfrutarlos, porque puede que luego lamentemos no haberlo hecho. Esto lo consigue presentando su propia visión, perdió a su mujer poco después de haberse casado y se lamenta por ello, aunque los pocos años que estuvo junto a ella fueron los mejores de su vida, lo que siempre recordaría como tiempo feliz. Machado nos hace reflexionar con su composición sobre nuestro paso por la vida, por este mundo, haciéndonos ver que debe servirnos para algo, no podemos vivirlo dejando pasar el tiempo como si pudiéramos recuperarlo.
   Cuando somos jóvenes, apreciar los buenos momentos no es algo a lo que le demos importancia. Simplemente intentamos buscar esos buenos momentos pensando en todos los que nos quedan aún. Sin embargo, llega el día en que pueden acabarse y la vida nos hace tomar un camino más dificultoso en el que tenemos que hacer frente a numerosos problemas. Es entonces cuando nos servimos del pasado feliz para soportar los obstáculos, confiando en que algún día podremos volver a disfrutarlo. Cuando nos hacemos mayores y llegamos a la vejez, nuestra mente se evade hacia otras épocas, normalmente nuestra infancia o nuestra juventud, lamentando no haber sabido aprovechar nuestra energía en ese momento. Por esto es por lo que los ancianos son tan importantes en nuestras vidas. Ellos son capaces de ver lo que nosotros no podemos, nos trasmiten esa visión positiva frente a los problemas y nos brindan sus mejores consejos, ya que la experiencia realmente les ha hecho ver cómo afrontar el camino de espinas que es la vida.
   Machado nos muestra lo duro que puede ser vivir sin energía, con una visión gris, oscura y, sobre todo, sin alguien por quien luchar y en quien apoyarnos. La vejez es más llevadera si tenemos con nosotros a nuestra alma gemela, con quien hemos compartido tantos momentos felices en el pasado y con la que hemos vivido tanto. En mi opinión, deberíamos aprender a valorar a nuestros seres queridos mayores más de lo que lo hacemos, ya que, en cierto modo, nos han dado la vida y han luchado constantemente por nosotros.

   El autor del poema logra expresar en tan poco espacio el sentimiento de toda una vida, sus miedos presentes, su despreocupación pasada, su amor truncado por la muerte, la oscuridad de su corazón ahora que se encuentra solo y su ansia de descanso. Podríamos decir que Machado consigue so objetivo a través de sus breves y condensadas palabras.
 
 

















miércoles, 12 de marzo de 2014

FIDELIDAD. BLAS DE OTERO.

Creo en el hombre. He visto 
espaldas astilladas a trallazos, 
almas cegadas avanzando a brincos 
(españas a caballo 
del dolor y del hambre). Y he creído. 
Creo en la paz. He visto 
altas estrellas, llameantes ámbitos 
amanecientes, incendiando ríos 
hondos, caudal humano 
hacia otra luz: he visto y he creído. 
Creo en ti, patria. Digo 
lo que he visto: relámpagos 
de rabia, amor en frío, y un cuchillo 
chillando, haciéndose pedazos 
de pan: aunque hoy hay sólo sombra, he visto
y he creído.






RESUMEN


   Blas de Otero, a través de este poema, explica cómo, después de todo el sufrimiento que ha causado el hombre, sigue creyendo en él. Además cree en la paz, que arroja luz a la oscuridad causada por el ser humano. Cree también en la patria.



TEMA

   La esperanza más allá de la oscuridad.



ESTRUCTURA

   El poema que se nos presenta está basado en el recurso literario de la anáfora y, también, el paralelismo. A través de uno o varios elementos el poeta introduce distintas ideas, avanzando hacia el final de la composición. Así encontramos tres partes bien diferenciadas, cada una empezando con la palabra creo, siempre la oración con la misma estructura sintáctica (paralelismo). Además, también aparece otra anáfora con "he visto, he creído", que en la primera parte se encuentra una oración al principio y otra al final, en las otras dos, al final, juntas las dos ideas.
   A través de estas figuras de anáfora y paralelismo, el poeta intenta incidir sobre la idea que repite, los "creo; he visto he creído" son la idea fundamental sobre la que se basa el resto, remarcando a través de esto cómo, aun viendo todo el mal, ha seguido creyendo y teniendo esperanza (en el hombre, la paz, la patria).
    Además, esto dota al poema de cierto ritmo y musicalidad a pesar de la ausencia de rima, estrofas y versos de igual medida.


COMENTARIO

   El texto a comentar se trata de un poema  cuyo autor es Blas de Otero, literato español del siglo XX. Se trata, por tanto de un texto literario lírico. La información se introduce a través de la descripción (almas cegadas avanzando a brincos) y mediante el discurso del yo poético. Mediante este fragmento, Otero pretende trasmitir su confianza en el hombre, en la sociedad, a pesar de los daños que ha causado; piensa que aún hay esperanzas.

   En cuanto al tema, es muy característico de la época, compartido por autores de la generación del 98, surgido debido a la crisis tras el desastre en Cuba y el fracaso del sistema político. Sin embargo, encontramos un rasgo novedoso: la esperanza. A pesar de todo lo malo por lo que pasa la sociedad, Blas de Otero aún se muestra optimista.
   La estructura se basa en la repetición constante de elementos, siendo eficaz a la hora de hacer hincapié en el tema, en la confianza del autor en los tres aspectos relacionados con el hombre.
   Al tratarse de un poema, el contenido del mismo debe adaptarse a su breve extensión, por lo que se encuentra muy condensado, aunque realmente lo que hace Otero es desarrollar el tema apoyándose en distintos hechos.

   El poema se fundamenta, como ya hemos dicho, en la repetición de elementos, en la anáfora y, sobre todo, en el paralelismo (Creo en el hombre/ Creo en la paz/ Creo en ti, patria), con los que el autor podría querer trasmitir su creencia verdadera en estos aspectos, recalcándolos así mediante dichas figuras. También aparece la metonimia ("españas a caballo/ del dolor y del hambre), expresando la idea de, no tan solo personas hundidas en la miseria, sino la propia España. Además, observamos la personificación (un cuchillo gritando), la sinestesia (amor en frío) o la metáfora (almas cegadas avanzando a brincos). El autor pretende exponer gran cantidad de pensamientos y emociones en tan solo 16 versos, por lo que los condensa mediante los recursos retóricos que hemos nombrado.

   El tono que adopta Otero es reflexivo y serio, formal. El estilo es repetitivo aunque no pedante, ya que se trata de una breve extensión. A través de esta repetición dota al poema de cierto ritmo.

   Blas de Otero se dispone a trasmitirnos su esperanza, a hacernos creer que aún podemos confiar en la sociedad, en el hombre. Es, realmente, un poema que nos hace reflexionar sobre todo esto, que nos hace comprender que tras todo lo malo siempre habrá algo bueno.

   La confianza en el ser humano es un tema que ha sido tratado a lo largo de la historia. En el siglo XVIII, época de los descubrimientos, se pensaba en el conocimiento del hombre como algo infinito, imparable y poderoso. Era el siglo de la razón y esta no tenía límites. Sin embargo, poco a poco esta creencia ha ido perdiendo credibilidad. No hay más que visualizar la situación actual. En momentos de crisis siempre vemos la realidad de forma más pesimista y, en muchas ocasiones, acertada. La confianza en el hombre y su capacidad es ahora ínfima. Que nuestra capacidad tiene límites es algo que se nos presenta con total evidencia, como diría Descartes, y es la triste realidad que no supieron ver nuestros homólogos de la época del filósofo. Aun así, sumidos en el pesimismo debemos saber ver el lado bueno de las cosas, porque no todo va a ser malo. Debemos conocer nuestras capacidades y saber aprovecharlas, saber explotarlas y usarlas para beneficiarnos. Todos tenemos cualidades que nos hacen especiales y nos diferencian de los demás, y eso es lo que debemos aprender a sacar a la luz.
   El poema de Blas de Otero presenta una situación, una idea similar a la de su coetáneo Antonio Machado en su composición "El mañana efímero (España de charanga y pandereta)", donde se ataca a la sociedad religiosa y superficial que se queda con lo material, con cosas de poca importancia. Una sociedad despreocupada por el futuro de un país que en ese momento se encontraba en un profundo bache ideológico, educativo y político. Aunque, al final del poema, Machado muestra un atisbo de esperanza, confiando en aquella minoría a la que sí le inquieta esta situación.

   Siguiendo los rasgos característicos de su época, Blas de Otero nos presenta su concepción pesimista del ser humano, aunque con un rasgo diferenciador: a pesar de todo lo malo de la sociedad y de la patria, sigue creyendo en ellas, tiene esperanzas.